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Formación obligatoria por sector

Combina lo mejor de dos modalidades: una parte se estudia online y a tu ritmo (teleformación) y otra se hace en directo —presencial o por videoconferencia— para lo que pide un profesor en directo: debatir, practicar con acompañamiento o que te corrijan. Es la opción ideal cuando una parte del curso es teórica y otra necesita acompañamiento.
La formación mixta junta dos modalidades en una sola acción: una parte de teleformación —la teoría, que cada persona estudia online y a su ritmo— y una parte en directo, presencial o por aula virtual, para lo que pide un profesor en vivo: practicar con acompañamiento, debatir o resolver dudas. Por ejemplo: la teoría de prevención de riesgos online y luego un simulacro en directo, o la gramática de un idioma online y la conversación en una sesión por videoconferencia.
Conviene matizar una idea muy extendida: que la teoría va online y la práctica en directo. No es exactamente así. Buena parte de la práctica es autónoma —programar en Python, manejar Excel o resolver ejercicios se entrena en la propia plataforma, a tu ritmo y sin profesor delante—. Lo que justifica la parte en directo de un curso mixto no es practicar, sino los objetivos que exigen interacción en tiempo real con un docente o con el grupo:
El ejemplo más claro es un idioma: la gramática y el vocabulario se estudian online a tu ritmo, pero el listening y el speaking —conversar y que un profesor corrija la pronunciación en el momento— piden una sesión en directo. La regla práctica: si la parte autónoma cubre el objetivo (como en ofimática o programación, que se practican solas en la plataforma), basta con la teleformación; si el objetivo solo se alcanza con un profesor en vivo —debate, corrección personalizada, conversación—, esa parte se hace en aula virtual y el conjunto es mixto. Lo que decide no es «teoría frente a práctica», sino si hace falta interacción en tiempo real.
Para FUNDAE no basta con poner una pizca de sesión en directo: hay un umbral. La parte presencial o telepresencial tiene que pesar lo suficiente para que la acción se considere realmente mixta.
Si la parte presencial o de aula virtual representa menos del 20% de las horas totales, FUNDAE considera toda la acción como teleformación a todos los efectos, y le aplica el módulo de teleformación (7,5 €/hora). Para que el curso sea mixto —y se bonifique como tal— la parte en directo debe ser al menos el 20% del total de horas.
En la mixta no hay requisitos nuevos: cada tramo debe cumplir lo que FUNDAE pide para su modalidad. Si falla cualquiera de las dos partes, la bonificación de la acción está en riesgo.
Plataforma con registros de conexión descargables, seguimiento del progreso, tutorización activa y evaluación, igual que en la teleformación.
Si es aula virtual: registro de conexiones, comunicación síncrona y datos de acceso para FUNDAE. Si es presencial física: control de firmas de asistencia.
La parte presencial o telepresencial debe ser al menos el 20% del total de horas; por debajo, cuenta como teleformación.
Se comunica como cualquier grupo, indicando la estructura mixta y los datos de cada parte (horario y acceso de la parte en directo).
En la práctica, la parte online y la parte en directo se gestionan a la vez pero con la documentación propia de cada una: dos pruebas distintas para una misma acción formativa.
La mixta no tiene un módulo propio: se bonifica por prorrateo. Las horas de la parte de teleformación se valoran a 7,5 € por hora y participante, y las horas de la parte presencial o de aula virtual a 9 € (básico) o 13 € (superior). El tope del grupo es la suma de los dos tramos, por participante finalizado. La aplicación bonifica finalmente la menor de tres cifras: tu coste real, ese tope por módulos y el crédito que te quede.
Ojo con un bulo recurrente. Los módulos de formación bonificada (7,5 € teleformación, 9 € presencial básico, 13 € superior) siguen vigentes desde 2019. La subida de módulos de la Orden TES/1582/2025 (febrero de 2026) se aplica solo a la formación subvencionada (programas del SEPE para personas desempleadas), no a la formación bonificada para empresas.
Toda acción bonificada se comunica a FUNDAE en dos momentos clave. El primero no admite retraso de ningún tipo.
Se comunica como mínimo 2 días naturales antes de empezar, con la estructura mixta y los datos de la parte en directo. Si se incumple, el grupo se considera no realizado.
La plataforma registra la actividad online y la parte en directo deja su registro de asistencia. Ambos son la prueba de seguimiento ante una inspección.
Se comunica el cierre con los participantes finalizados (≥75%), el coste real y la bonificación de cada tramo. Como tope, antes del boletín de cotización de diciembre.
Diploma a cada participante en 2 meses y documentación conservada 4 años. Hay ventana para corregir hasta el día 20 del mes siguiente.
Tienes el calendario completo en la guía de plazos FUNDAE de la Biblia de la Formación Bonificada.
Diseñamos el curso mixto con la parte online y la parte en directo, respetando la regla del 20% y con toda la gestión bonificada incluida.