Recursos
Formación obligatoria por sector
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales obliga en su artículo 19 a toda empresa con personas trabajadoras a darles formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, sobre los riesgos de su puesto: al contratar, al cambiar de funciones o de equipos de trabajo, al introducir nuevas tecnologías y ante nuevos riesgos. Sin excepción de tamaño ni sector. No formar es una infracción grave (de 2.451 a 49.180 €), que puede ser muy grave (hasta 983.736 €) si se deriva un riesgo grave e inminente, y si hay un accidente se suman el recargo de prestaciones y la responsabilidad civil y penal.

Sincronizado con la ficha normativa de Ciberaula. Última revisión: 14/10/2026.

No hay centro homologado ni se exige un servicio de prevención acreditado: la empresa puede impartir la formación con medios propios o concertarla con servicios ajenos (art. 19.2 de la Ley 31/1995). Lo exigible es que sea específica del puesto, teórica y práctica, dentro de la jornada, sin coste para la persona trabajadora e integrada en la planificación de la actividad preventiva.
Un curso online cubre la parte teórica y es bonificable con tus créditos FUNDAE. La parte práctica y lo específico de cada puesto se completan en la propia empresa, a partir de su evaluación de riesgos.
El artículo 19 exige que cada trabajador reciba formación centrada en los riesgos concretos de su puesto y en las medidas de prevención aplicables, no una charla genérica. Esa formación debe ser teórica y práctica, impartirse dentro de la jornada (o descontarse de ella) y ser gratuita para la persona trabajadora. La empresa puede darla con medios propios o concertarla con servicios ajenos (art. 19.2).
Debe darse al incorporarse, cuando cambian sus funciones o los equipos de trabajo, cuando se introducen nuevas tecnologías y siempre que aparezcan nuevos riesgos; además, debe adaptarse a la evolución de los riesgos y repetirse periódicamente si fuera necesario. Conviene documentarla: ante una inspección o un accidente, la empresa debe poder probar que formó a la persona.
Si en tu empresa hay trabajos de especial peligrosidad u operaciones concurrentes que agravan los riesgos, puede ser obligatoria además la presencia de un recurso preventivo, que necesita como mínimo la formación de nivel básico en PRL (art. 32 bis de la Ley 31/1995).
A todas las empresas que tengan al menos una persona trabajadora por cuenta ajena, cualquiera que sea su tamaño o actividad. No hay umbral: la obligación nace con la primera contratación y alcanza también al personal temporal y en prácticas. En el personal cedido por una empresa de trabajo temporal, la formación corresponde a la ETT, y la empresa usuaria debe informarle de los riesgos del puesto (art. 28.5 de la Ley 31/1995).
Los incumplimientos en materia preventiva se sancionan por la LISOS (RD Legislativo 5/2000). La falta de formación e información suficiente y adecuada es una infracción grave (art. 12.8) y pasa a muy grave en los supuestos del art. 13, en particular cuando de ella se deriva un riesgo grave e inminente (art. 13.10). El número de trabajadores afectados y los daños producidos agravan la multa dentro de su tramo (art. 39.3). Cuantías del art. 40.2:
| Calificación (LISOS) | Multa |
|---|---|
| Grave (art. 12.8) | de 2.451 a 49.180 € |
| Muy grave (art. 13, p. ej. riesgo grave e inminente) | de 49.181 a 983.736 € |
La multa no es lo único: un accidente por falta de formación puede acarrear recargo de prestaciones (del 30 % al 50 %, a cargo de la empresa), responsabilidad civil por daños e incluso responsabilidad penal de los responsables. La formación del puesto es, además, la medida preventiva más básica y eficaz.
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