La firma de los alumnos es de los documentos que FUNDAE mira con más lupa. Desde 2020 vale la firma digital, y en 2026 hay una duda nueva: ¿estás obligado a usar la herramienta de FUNDAE? Te lo resolvemos, y te contamos qué firma vale y cómo se recoge sin sustos. Para responsables de RRHH y entidades organizadoras.
Preguntas frecuentes
¿Buscas una duda concreta? 169 preguntas respondidas en La Biblia.
En formación presencial no estás obligado a usar la herramienta Firmaasistencia de FUNDAE: es opcional, incluso cuando esté operativa. Puedes seguir con tu sistema de firma habitual siempre que identifique al alumno y sea seguro. Y para bonificar, basta la firma electrónica simple (manuscrita digital), firmada en tiempo real por sesión y verificada por el formador.
El control de asistencia es una de las pruebas que más incidencias genera en un seguimiento de FUNDAE. Esta pieza no te repite qué documento de asistencia hay que guardar —eso está en la ficha de Modelos—; te explica el gesto de la firma digital tal y como se hace hoy, y despeja la duda de 2026 sobre la herramienta de FUNDAE.
FUNDAE ha desarrollado una herramienta propia de firma de asistencia, Firmaasistencia (firmaasistencia.fundae.es), para el control de asistencia en la formación presencial. La duda que ha corrido entre gestores y empresas es si su uso es obligatorio. La respuesta, confirmada por la propia FUNDAE, es no.
Traducido a tu día a día: si ya tienes un sistema de firma digital que identifica bien a cada alumno y es seguro, puedes seguir con él. No tienes que migrar a la herramienta de FUNDAE por obligación.
No necesitas firma con certificado ni nada complejo. Para la formación bonificada basta la firma electrónica simple, y en concreto la firma manuscrita digital: el trazo que el alumno hace con el dedo o un lápiz sobre una tablet, un móvil o el ratón del ordenador. Es válida como prueba de asistencia desde 2020.
Para que esa firma simple sostenga la bonificación, tiene que cumplir tres cosas:
La firma se recoge en tiempo real, sesión a sesión. Las formas habituales, todas válidas:
Firman los alumnos y el formador. Y hay un paso que se olvida: el formador verifica que están todas las firmas antes de cerrar la sesión o el grupo. Una firma que falta y se detecta tarde es una incidencia difícil de arreglar.
El control de asistencia es un documento grupal por cada sesión que debe incluir:
Y como todo el expediente, el registro de asistencia se conserva cuatro años. Aquí la firma digital tiene una ventaja evidente: nada de archivadores de papel que se pierden o se manchan.
Todo lo anterior es para la formación presencial y de aula virtual. En teleformación, la asistencia no se acredita con firma, sino con los registros de conexión y seguimiento de la actividad del alumno en la plataforma. Y ojo: la falta de interacción real (el llamado «tutor pasivo») está en el punto de mira de la Inspección de Trabajo, que ha llegado a exigir devolver bonificaciones por ello.
Para recoger la firma tienes, básicamente, dos caminos: la herramienta de FUNDAE (Firmaasistencia, opcional) o una solución de terceros de firma y control de asistencia. Muchas de estas últimas añaden algo muy práctico: además de recoger las firmas, generan automáticamente los ficheros XML que luego hay que subir a la aplicación de FUNDAE (inicio de grupo, finalización y participantes), que es justo el paso que explicamos en la pieza sobre la comunicación con ficheros XML. Elijas la que elijas, lo que FUNDAE valora es lo mismo: identificación, firma en tiempo real, integridad y conservación.
No. FUNDAE ha aclarado que su uso es opcional, incluso una vez esté plenamente operativa. Puedes seguir con tus sistemas habituales de control de asistencia si identifican al alumnado y son seguros, conforme a la Resolución del SEPE de 25 de noviembre de 2025.
Basta la firma electrónica simple, incluida la manuscrita digital sobre tablet, móvil u ordenador. No hace falta certificado, siempre que se garantice la identificación del firmante, la integridad del documento y el no repudio.
En tiempo real por sesión: con una tablet compartida, un código QR o un enlace por correo. Firman los alumnos y el formador, que verifica las firmas antes de cerrar el grupo.
Es un documento grupal por sesión con los datos de la formación, la lista de alumnos con sus datos, las firmas de los alumnos y la del formador. Se conserva cuatro años.
La asistencia se acredita con los registros de conexión y seguimiento en la plataforma, no con firma. La falta de interacción real (tutor pasivo) es objeto de vigilancia por la Inspección.
Te calculamos tu crédito disponible y cómo usarlo. Sin compromiso.