La Biblia de la Formación Bonificada — CiberAula
Una colección editorial de CiberAula
La Biblia de la Formación Bonificada
Formación Bonificada · Modalidades
5 · de 20 en La Biblia

Presencial, telepresencial y teleformación: entiende las modalidades antes de elegir

Hay tres formas de impartir formación bonificada, y una confusión muy extendida entre dos de ellas que puede complicarte la vida con FUNDAE. Si no sabes la diferencia entre aula virtual y teleformación, este artículo es para ti.

AM
Ana María González
Directora de CiberAula · 25 años en formación bonificada
15 abril 2026 · 9 min de lectura

FUNDAE reconoce tres modalidades de formación: presencial, teleformación y mixta. Pero en la práctica, hay un cuarto concepto —el aula virtual— que genera más confusión de la que debería. El aula virtual no es teleformación. Tampoco es formación presencial en el sentido tradicional. Es formación telepresencial: clases en directo entre profesor y alumnos, celebradas a través de herramientas de videoconferencia. Parece un matiz terminológico, pero tiene consecuencias concretas en lo que FUNDAE te exige.

El mapa completo: qué es cada modalidad

AspectoPresencialTelepresencial (aula virtual)TeleformaciónMixta
Qué esProfesor y alumnos en el mismo espacio físicoClases en directo por videoconferenciaAprendizaje a tu ritmo en una plataforma onlineCombinación de presencial/telepresencial + teleformación
InteracciónSíncrona, en personaSíncrona, a distanciaFundamentalmente asíncronaAmbas
Clasificación FUNDAEPresencialPresencial (a efectos regulatorios)TeleformaciónMixta
Máx. participantes30 por grupo30 por grupo80 por tutorSegún cada parte
Control asistenciaHojas de firmaRegistros de conexiónRegistros de la plataforma LMSAmbos sistemas
Requisito de finalización75 % asistencia75 % asistencia75 % de controles de aprendizajeAmbos criterios
Plataforma LMSNo necesariaNo obligatoria (sí videoconferencia)ObligatoriaSí para la parte online

Formación presencial: profesor y alumnos en la misma sala

La presencial clásica no tiene misterio: un formador, un grupo de alumnos, un aula o taller compartido. Es la modalidad más directa y la que menos requisitos tecnológicos plantea.

El control de asistencia se hace con hojas de firma que deben firmar los participantes en cada sesión. El máximo es de treinta participantes por grupo, o veinticinco si se trata de un certificado de profesionalidad. La formación no puede superar las ocho horas diarias, salvo que se imparta en un solo día, y la duración mínima de cualquier acción formativa es de dos horas.

Para que un alumno se considere que ha completado la formación presencial, debe haber asistido al setenta y cinco por cien de las horas programadas.

Formación telepresencial: el aula virtual

Aquí es donde empieza la confusión. El aula virtual es formación telepresencial: clases en directo entre el profesor y los alumnos, celebradas a través de herramientas de videoconferencia o similares. El profesor imparte su clase en tiempo real, los alumnos ven, escuchan, preguntan e interactúan —exactamente igual que en un aula física, pero cada uno desde su ubicación—.

Distinción fundamental El aula virtual NO es teleformación. La teleformación es aprendizaje asíncrono: el alumno entra en una plataforma, estudia los materiales a su ritmo y hace tests cuando quiere. El aula virtual es lo contrario: una clase en directo con horario fijo, profesor en vivo y participación simultánea de todos los alumnos.

Desde la perspectiva regulatoria de FUNDAE, el aula virtual se clasifica dentro de la modalidad presencial. Esto tiene una consecuencia práctica importante: se le aplican las mismas reglas que a la formación en aula física —máximo treinta participantes por grupo, requisito de asistencia al setenta y cinco por cien de las horas, y toda la regulación propia de la presencialidad—.

Pero a diferencia de un aula física, la formación telepresencial exige unos requisitos tecnológicos específicos:

Registro de conexiones. La plataforma de videoconferencia o el sistema que se utilice debe registrar las fechas y tiempos de conexión de cada participante. Este registro es la prueba de asistencia y debe ser descargable.

Comunicación síncrona, bidireccional y en tiempo real. No vale una grabación ni un webinar unidireccional. Debe existir interacción real entre formador y alumnos durante la sesión.

Acceso para órganos de control. En la comunicación de inicio a FUNDAE se debe indicar que la formación se imparte mediante aula virtual, con el horario fijo, la URL de acceso, usuario y contraseña para que los técnicos puedan conectarse durante la impartición si lo consideran necesario.

Las sesiones de aula virtual no tienen obligación de ser grabadas. Pero los registros de conexión son obligatorios. Si FUNDAE no puede verificar quién asistió y durante cuánto tiempo, la bonificación está en riesgo.

La opción bimodal

FUNDAE permite también la impartición bimodal: una parte de los alumnos está en el aula física con el formador mientras otra parte asiste simultáneamente por aula virtual. Es una solución muy práctica para empresas con equipos distribuidos geográficamente.

El aula virtual ha sido una revolución para la formación bonificada. Antes del 2020, si querías formar a un equipo distribuido en cinco oficinas, necesitabas cinco grupos presenciales. Ahora puedes hacerlo en uno solo, con treinta personas conectadas desde cualquier lugar de España.

— Ana María González

Teleformación: aprender a tu ritmo, con requisitos estrictos

La teleformación —formación online, e-learning— es la modalidad más utilizada en formación bonificada. Su ventaja es clara: el trabajador accede a una plataforma online, estudia los contenidos a su ritmo, realiza las actividades cuando puede, y se comunica con el tutor cuando lo necesita. No hay horario fijo, no hay clase en directo.

Pero precisamente porque no hay un formador supervisando en tiempo real, FUNDAE es especialmente exigente con la trazabilidad: necesita poder verificar que el alumno realmente participó, no solo que se conectó cinco minutos y cerró la ventana.

La plataforma LMS de teleformación debe cumplir estos requisitos:

Registros de conexión descargables. Cuándo se conectó cada participante, cuánto tiempo estuvo activo, qué contenidos accedió.

Seguimiento individualizado del progreso de cada alumno.

Sistema de tutorización activa. Debe existir comunicación entre el tutor y los participantes: mensajería interna, foros, videoconferencia. La formación sin tutorización no es bonificable. El tutor debe tener experiencia o formación en tecnología y e-learning.

Evaluación. Los participantes deben completar al menos el setenta y cinco por cien de los controles de aprendizaje para considerarse que han finalizado la formación. Este es un criterio distinto al de la presencial, donde se mide la asistencia en horas.

El máximo recomendado por FUNDAE es de ochenta participantes por tutor.

Error frecuente

No todas las plataformas de e-learning cumplen los requisitos de FUNDAE. Antes de contratar un curso online, verifica que la plataforma genera registros de conexión descargables, tiene sistema de tutorización activo y permite la evaluación del aprendizaje. Si la plataforma no cumple, la bonificación puede ser revocada en una actuación de seguimiento y control.

Formación mixta: presencial y online en la misma acción

La formación mixta combina una parte presencial o telepresencial con una parte de teleformación. Es habitual en formaciones que requieren tanto teoría (que se estudia online) como práctica (que se realiza en aula física o en aula virtual).

Hay una regla clave:

Regla del veinte por cien Si la parte presencial o telepresencial de la formación mixta es inferior al veinte por cien del total de horas, FUNDAE la considera teleformación a todos los efectos. Esto implica que se aplican todos los requisitos de plataforma LMS, trazabilidad y tutorización propios de la teleformación.

En una formación mixta, cada parte debe cumplir los requisitos de su modalidad correspondiente. La parte presencial necesita control de asistencia (hojas de firma o registros de conexión en aula virtual). La parte online necesita plataforma LMS con trazabilidad, tutorización y evaluación.

¿Qué modalidad elegir?

No hay una modalidad mejor que otra. Depende de lo que necesite tu empresa y tu equipo. Pero hay algunos criterios prácticos que pueden ayudarte a decidir:

Elige presencial o telepresencial cuando la formación requiera interacción en tiempo real, práctica supervisada, debate o resolución de casos en grupo. También cuando el equipo necesite la disciplina de un horario fijo para avanzar. El aula virtual te da la flexibilidad geográfica sin perder la inmediatez de la clase en directo.

Elige teleformación cuando los trabajadores tengan horarios muy diferentes, estén distribuidos geográficamente, o la formación sea fundamentalmente teórica y pueda estudiarse al ritmo de cada uno. Es la opción más flexible y la que menos interrumpe la jornada laboral.

Elige mixta cuando necesites lo mejor de ambos mundos: una base teórica que se estudia online más sesiones prácticas en directo.

Mi recomendación

En CiberAula, la mayoría de la formación bonificada que gestionamos se imparte en teleformación, porque da a los trabajadores la máxima flexibilidad. Pero para formaciones que requieren práctica real —idiomas, habilidades de comunicación, herramientas técnicas complejas—, el aula virtual es imbatible. Y cada vez más empresas lo descubren.

AM
Ana María González

Directora de CiberAula. Llevo veinticinco años ayudando a empresas españolas a aprovechar su formación bonificada. He visto nacer el sistema FUNDAE, he sobrevivido a todos sus cambios normativos, y sigo creyendo que la formación es la mejor inversión que puede hacer una empresa. Cuando no estoy peleándome con la plataforma de FUNDAE, me encontrarás leyendo sobre inteligencia artificial o paseando por el Retiro.

¿Necesitas formación bonificada para tu equipo?

Te asesoramos sobre la modalidad más adecuada. Teleformación, aula virtual o presencial.