La Biblia de la Formación Bonificada — CiberAula
Una colección editorial de CiberAula
La Biblia de la Formación Bonificada
Formación Bonificada · Evaluación
23 · de 23 en La Biblia

Evaluación y diplomas: demostrar que la formación de verdad sirvió

Impartir el curso no basta. Hay que demostrar que se evaluó la calidad, que el alumno aprendió y que recibió su diploma. Son tres obligaciones distintas que la gente confunde, y las tres las mira la inspección.

AM
Ana María González
Directora de CiberAula · 25 años en formación bonificada
23 junio 2026 · 11 min de lectura
Respuesta directa

Toda acción bonificada arrastra tres obligaciones de evaluación distintas. Una: entregar el cuestionario de calidad de FUNDAE a todos los que finalicen (rellenarlo es voluntario para ellos; recopilar y custodiar los rellenos, obligatorio para ti). Dos: evaluar el aprendizaje y conservar la prueba. Tres: entregar el diploma en un plazo máximo de 2 meses — de aprovechamiento si superó la evaluación, de asistencia si no —, y poder acreditar esa entrega. Fallar en cualquiera de las tres tiene consecuencia económica: desde la reducción de la bonificación hasta la devolución.

Hay una idea peligrosa que circula por ahí: que la formación bonificada termina cuando acaba el curso y se comunica la finalización. No. Justo ahí empieza la parte que más se descuida y la que más mira la inspección: las evidencias. Porque el sistema no te paga por dar formación, te paga por demostrar que esa formación tuvo calidad, que el alumno aprendió y que se le acreditó. Tres cosas separadas, con sus propias reglas, que vamos a desenredar una a una.

Tres obligaciones que no son la misma

El lío nace de meter todo en el mismo saco de «la evaluación». Pero son tres trámites independientes, regulados de forma distinta:

  • Cuestionario de calidad → mide la satisfacción del alumno con el curso. Lo rellena él (si quiere).
  • Evaluación del aprendizaje → mide si el alumno aprendió. La haces tú, con pruebas.
  • Diploma o certificadoacredita el resultado. Lo emites y se lo entregas.

Cumplir una no exime de las otras. Y cada una tiene su propio modo de fallar y su propia sanción. Vamos con ellas.

1 · El cuestionario de evaluación de la calidad

Es obligatorio en todas las acciones bonificadas, según la Orden TAS/2307/2007. FUNDAE tiene un modelo oficial que se descarga desde el aplicativo, ya con los datos identificativos del grupo precargados; desde 2023 existe como formulario PDF que se cumplimenta y archiva en electrónico. Puedes usar un modelo propio o el papel, siempre que no falte ninguna de las preguntas del modelo de FUNDAE.

El matiz que casi nadie cuenta bien: la obligación es distribuirlo, no que lo rellenen. Tienes que hacer llegar el cuestionario a todos los participantes que finalicen, el último día del curso. Pero cumplimentarlo es un derecho del alumno, no un deber: si decide no rellenarlo, no pierde nada ni pasa nada con su formación. Lo que sí es obligación tuya es recopilar y custodiar los que sí se rellenen.

Aquí se pierde dinero

Si no distribuyes el cuestionario, o no conservas los cumplimentados, o no puedes acreditar que intentaste entregarlo, la consecuencia es directa: reducción de la bonificación en la cuantía correspondiente a cada trabajador afectado (artículos 12 y 13 de la Orden TAS/2307/2007). No es una multa abstracta: es menos dinero recuperado, alumno por alumno.

Tres apartados componen el cuestionario: I. datos identificativos de la acción (vienen precargados), II. datos de clasificación del participante y III. valoración del curso (contenido, metodología, formador, utilidad para el puesto, organización). Las respuestas son confidenciales y anónimas. Si te llega un requerimiento, debes remitir los cuestionarios afectados en el formulario PDF del aplicativo, en formato electrónico. ¿Quieres proponer mejoras al modelo? FUNDAE tiene un buzón para eso: evaluacion@fundae.es.

2 · La evaluación del aprendizaje

Esta es la que demuestra lo importante: que el trabajador adquirió los conocimientos. La normativa obliga a evaluar el aprovechamiento de los alumnos y a conservar la acreditación de esa evaluación. No vale con decir «aprobó»; tiene que haber una prueba detrás, y guardada.

Cómo se evalúa depende de la modalidad:

ModalidadCómo se evalúa el aprendizaje
PresencialPruebas escritas, ejercicios prácticos, resolución de casos, debates, participación en clase.
TeleformaciónTests autocorregibles, actividades entregadas, controles de aprendizaje y el seguimiento del tutor.

Estos controles de aprendizaje y pruebas de evaluación no se quedan en un cajón: forman parte del expediente del grupo, que es justo lo que una inspección abre para comprobar que la formación fue real. En teleformación, además, conviene descargar y guardar los informes automáticos del LMS (actividad, interacción, resultados de los tests).

3 · El diploma: aprovechamiento o asistencia

El resultado de esa evaluación decide qué documento emites, y aquí está una distinción clave que mucha gente desconoce:

No es lo mismo aprovechamiento que asistencia Si el participante supera la evaluación → se emite un diploma de aprovechamiento. Si la formación no se evalúa, o el participante no supera las pruebas → se emite un certificado de asistencia. Ambos son válidos; lo que cambia es lo que acreditan.

FUNDAE propone un modelo de diploma —se puede generar desde el aplicativo una vez finalizado el grupo y grabados los datos de los participantes—, pero no impone un formato. Puedes diseñar el tuyo, con una condición tajante: si usas un modelo propio, no puede llevar el logo de FUNDAE; el logo es solo del modelo oficial.

Sea cual sea el diseño, el diploma debe incluir como mínimo:

  • Denominación completa de la acción formativa.
  • Contenidos o especialidad.
  • Duración total en horas.
  • Modalidad (presencial, teleformación o mixta).
  • Fechas de la formación.
  • Firma del responsable del centro y fecha de emisión.

Plazo y acreditación: el detalle que provoca devoluciones

Dos números que no admiten descuido. El diploma o certificado hay que entregarlo en un plazo máximo de 2 meses desde la finalización de la formación. Y toda esta documentación —cuestionarios, evaluaciones y diplomas— se conserva 4 años desde la aplicación de la bonificación.

Lo que más cae en inspección no es no entregar el diploma: es no poder demostrar que lo entregaste. Te crees cubierto porque mandaste el PDF por email, pero si no tienes el recibí ni un registro, para FUNDAE es como si no lo hubieras entregado. Y eso puede acabar en devolución de la bonificación de ese alumno.

— Ana María González

Por eso, acreditar la entrega es tan importante como la entrega misma. Vale un recibí firmado por el participante, o —en teleformación— la puesta a disposición del diploma en la plataforma, que deja rastro. Si no puedes acreditarlo, FUNDAE considera la obligación como no cumplida y puede reclamar la devolución de lo bonificado.

Qué revisa la inspección

Conviene verlo con los ojos de quien inspecciona, porque estas tres piezas son evidencias estrella. Cuando llega una actuación de control, dentro del expediente del grupo se buscan: el control de asistencia (o el registro de conexiones en teleformación), los controles de aprendizaje y pruebas de evaluación, la acreditación de la entrega de diplomas y certificados, y los cuestionarios de calidad cumplimentados (o la prueba de haberlos distribuido). Si quieres profundizar en cómo se desarrolla una inspección, lo tienes en inspecciones y seguimiento.

La frontera: qué es esto y qué no

Para no mezclarlo con trámites vecinos:

  • Comunicar la finalización del grupo en la aplicación (con el concepto de «participante finalizado» y el 75 %) es otra cosa: está en comunicar la finalización.
  • Quién gestiona todas estas evidencias cuando trabajas con una entidad organizadora conviene dejarlo claro en el contrato de encomienda.
  • Esto —cuestionario de calidad, evaluación del aprendizaje y diploma— es la capa de evidencias que demuestra que la formación tuvo valor. Sin ella, la formación puede estar perfectamente impartida y aun así costarte dinero.

Tres documentos que parecen burocracia y son, en realidad, la prueba de que tu formación fue de verdad. Entrégalos bien, guárdalos y, sobre todo, ten cómo demostrarlo. Esa es la diferencia entre una bonificación tranquila y una devolución con intereses.

AM
Ana María González

Directora de CiberAula. Llevo veinticinco años ayudando a empresas españolas a aprovechar su formación bonificada. He visto nacer el sistema FUNDAE, he sobrevivido a todos sus cambios normativos, y sigo creyendo que la formación es la mejor inversión que puede hacer una empresa. Cuando no estoy peleándome con la plataforma de FUNDAE, me encontrarás leyendo sobre inteligencia artificial o paseando por el Retiro.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el cuestionario de evaluación de la calidad de FUNDAE?

Sí. Es obligatorio en toda acción bonificada según la Orden TAS/2307/2007. Hay que entregarlo a todos los participantes que finalicen el curso; cumplimentarlo es un derecho del participante, no una obligación, y si no lo rellena no pierde ningún derecho. La empresa debe recopilar y custodiar los cuestionarios cumplimentados durante cuatro años. No distribuirlos ni custodiarlos provoca la reducción de la bonificación por cada trabajador afectado.

¿Qué diferencia hay entre diploma de aprovechamiento y certificado de asistencia?

Depende de la evaluación del aprendizaje. Si el participante supera la evaluación, se emite un diploma de aprovechamiento. Si la formación no se evalúa o el participante no supera las pruebas, se emite un certificado de asistencia.

¿Qué datos debe llevar el diploma de un curso bonificado?

Como mínimo: la denominación completa de la acción formativa, los contenidos, la duración total en horas, la modalidad (presencial, teleformación o mixta), las fechas, la firma del responsable del centro y la fecha de emisión. FUNDAE propone un modelo pero no impone formato; si usas un modelo propio, no puede llevar el logo de FUNDAE.

¿En qué plazo hay que entregar el diploma?

En un plazo máximo de dos meses desde la finalización de la formación. Además hay que poder acreditar la entrega, mediante un recibí firmado por el participante o la puesta a disposición en la plataforma de teleformación. Si no se acredita la entrega, puede dar lugar a la devolución de la bonificación.

¿Tu empresa no está aprovechando su crédito FUNDAE?

Te calculamos tu crédito disponible y cómo usarlo. Sin compromiso.