Respuesta corta: incluso con el curso ya empezado. FUNDAE no recibe la lista de participantes hasta el final; al inicio solo se comunica cuántos se prevén. El único límite es que al trabajador que se incorpora le dé tiempo a hacer todas las horas antes de la fecha de fin sin pasar de 8 horas de formación al día.
Preguntas frecuentes
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Al comunicar el inicio de un grupo, la empresa o su entidad organizadora informa de la acción formativa, la modalidad, las fechas, el horario, las empresas que tienen previsto participar y el número previsto de trabajadores. No informa todavía de quiénes son. La lista nominal llega con la comunicación de finalización, y en ella solo figuran los trabajadores que han terminado la formación. Así lo establece el artículo 15.2 del Real Decreto 694/2017, y la FAQ oficial de FUNDAE lo resume en una frase: «En la comunicación de inicio sólo debe indicarse el número de participantes».
Por eso un trabajador que se suma cuando el curso ya está en marcha no obliga a modificar nada ante FUNDAE: aparecerá en la finalización, como los demás, si cumple el requisito de haber realizado al menos el 75 % de los controles de evaluación (en teleformación). Hay una excepción: en los certificados de profesionalidad impartidos por teleformación, los datos de los alumnos se cumplimentan al inicio.
Todo grupo se comunica con una fecha de inicio y una fecha de fin: sin un periodo cerrado no habría forma de controlar la formación que se bonifica. Pero esas fechas delimitan el plazo, no obligan a que todos se conecten el primer día. En un curso del 1 de noviembre al 31 de diciembre, cada inscrito puede empezar el día 2, el día 5 o el día 20, y organizarse el calendario como mejor le venga, siempre que termine dentro del plazo.
En azul, quienes empiezan cuando quieren; en rojo, dos trabajadores que se suman con el curso empezado. Todos tienen que terminar antes del 31 de diciembre.
El artículo 3.6 del Real Decreto 694/2017 establece que la participación de un trabajador en acciones formativas no puede superar 8 horas diarias (salvo que la formación programada se concentre en una sola jornada), y aclara que en teleformación ese límite se refiere tanto a la formación del participante como a la dedicación del tutor.
La consecuencia práctica es sencilla: las horas del curso tienen que caber en los días que quedan de plazo. Si un curso tiene 50 horas lectivas, no puede darse por hecho por un trabajador que lo empezó en los tres últimos días: aunque hubiera dedicado al curso su jornada entera, en tres días solo caben 24 horas.
La norma habla de 8 horas diarias, sin más. Nuestro criterio, más prudente, es contar solo los días laborables (de lunes a viernes, incluido el de hoy), porque la formación de los trabajadores se hace en su mayor parte en días de trabajo; y si hay festivos por medio, dejar algo más de margen.
Lo que sí se comunica al inicio no se puede cambiar a voluntad una vez arrancado el grupo. Según la FAQ de FUNDAE, la cancelación y los cambios de horario, fecha o localidad se comunican con un día de antelación, y el resto de cambios, como muy tarde, el día en que comienza la formación. Entre los datos de inicio están el número previsto de participantes y la razón social y el NIF de cada empresa que tiene previsto participar (art. 15.2 del Real Decreto 694/2017). Tres consecuencias:
Circula la idea de que no se pueden incorporar alumnos una vez pasado el 25 % de la duración del curso. Esa regla existe, pero en otro sitio: el artículo 10.3 de la Orden TMS/368/2019 admite sustituir a alumnos que abandonan siempre que la sustitución se produzca dentro del primer 25 % de la duración, y esa orden regula la formación de oferta subvencionada por las administraciones, no la formación programada por las empresas con cargo a su crédito. En la bonificada, el límite es el que hemos visto: que las horas quepan en el plazo.
Cuando una empresa quiere sumar a dos trabajadores a un curso que ya ha empezado, el recorrido es corto: lo comunica a su entidad organizadora con los datos de cada trabajador; la entidad los matricula y les envía sus datos de acceso a la plataforma; y, si ya había facturado a los primeros participantes, emite una factura adicional solo por los nuevos. Al terminar el grupo, los nuevos entran en la comunicación de finalización como uno más, si han realizado al menos el 75 % de los controles.
Sí. En la comunicación de inicio a FUNDAE solo se indica el número previsto de participantes; sus datos se comunican al finalizar el grupo. Un trabajador puede incorporarse con el curso en marcha siempre que le dé tiempo a hacer todas las horas antes de la fecha de fin sin superar 8 horas de formación al día.
No. La fecha de inicio y la de fin delimitan el plazo del grupo; cada participante puede empezar cuando quiera dentro de ese plazo, siempre que termine antes de la fecha de fin y sin superar 8 horas de formación al día.
No. Admitir sustituciones de alumnos solo dentro del primer 25 % de la duración es una regla de la Orden TMS/368/2019 para la formación de oferta subvencionada. La formación programada por las empresas no la tiene.
La comunicación de inicio incluye la razón social y el NIF de cada empresa que tiene previsto participar, y FUNDAE solo admite cambios en esos datos hasta el día en que empieza la formación. Lo prudente es que todas las empresas que puedan sumar trabajadores figuren en el grupo desde el principio.
Lo prudente es no hacerlo en ese grupo. FUNDAE exige que el participante esté de alta en la empresa al inicio de la formación y anula, al cruzar la vida laboral, a quien no lo estuviera. Un trabajador contratado después del inicio debe ir a un grupo nuevo.