Trazabilidad de decisiones (audit log)
La trazabilidad de decisiones IA es el registro detallado de cada respuesta generada o decisión tomada por un sistema de inteligencia artificial: qué entrada recibió, qué modelo y versión se usó, qué datos de contexto consultó, qué respuesta produjo, quién la validó si aplica. La AI Act exige este registro para sistemas de alto riesgo. Se conserva un mínimo de 6 meses, frecuentemente más según sector. Es la base de cualquier defensa ante inspección o reclamación.
Definición rápida
La trazabilidad de decisiones IA es el registro detallado de cada respuesta generada o decisión tomada por un sistema de inteligencia artificial: qué entrada recibió, qué modelo y versión se usó, qué datos de contexto consultó, qué respuesta produjo, quién la validó si aplica. La AI Act exige este registro para sistemas de alto riesgo. Se conserva un mínimo de 6 meses, frecuentemente más según sector. Es la base de cualquier defensa ante inspección o reclamación.
Explicación ampliada
Por qué importa para tu empresa
Para una pyme con sistemas IA expuestos a clientes o que tomen decisiones que afecten a personas, la trazabilidad pasa de ser opcional a ser obligatoria con el AI Act. La práctica recomendada es activar el registro desde el primer día de despliegue, aunque parezca paranoia: cuando llega el momento de necesitar el log es porque ya hay un problema y entonces es tarde para empezar a registrar. Además, contar con el log facilita iteración del sistema (analizar fallos, identificar patrones, mejorar prompts).
Ejemplo concreto
Una empresa de servicios financieros para pymes desplegó un asistente IA para responder primeras consultas sobre productos. Activó desde el día uno un registro completo en una base de datos PostgreSQL aparte: cada conversación con timestamp, usuario, modelo, prompt sistema versionado, prompt del usuario, contexto recuperado, respuesta entregada. Tres meses después un cliente reclamó que el asistente le había recomendado un producto inadecuado. La empresa pudo recuperar la conversación exacta, comprobar que el cliente había omitido información crítica en sus respuestas, y resolver la reclamación con argumentos basados en el log. Sin registro habrían tenido que asumir la responsabilidad por defecto.