Política de uso de IA
Una política de uso de IA es el documento interno donde una empresa establece qué herramientas de IA pueden usar sus empleados, para qué tareas, con qué datos y con qué obligaciones de revisión. Es la traducción operativa al día a día de los compromisos legales (RGPD, AI Act) y deontológicos de la empresa con sus empleados, clientes y reguladores. Pasa de ser opcional a obligatoria con la entrada en vigor de la AI Act en agosto de 2026.
Definición rápida
Una política de uso de IA es el documento interno donde una empresa establece qué herramientas de IA pueden usar sus empleados, para qué tareas, con qué datos y con qué obligaciones de revisión. Es la traducción operativa al día a día de los compromisos legales (RGPD, AI Act) y deontológicos de la empresa con sus empleados, clientes y reguladores. Pasa de ser opcional a obligatoria con la entrada en vigor de la AI Act en agosto de 2026.
Explicación ampliada
Por qué importa para tu empresa
Para una pyme española, tener una política de uso de IA escrita y firmada por todo el equipo cumple cuatro funciones simultáneas: cumplimiento normativo (la AI Act la espera en empresas que usan IA en categorías de riesgo limitado o superior), gestión del riesgo legal (limita la responsabilidad si un empleado comete una infracción contra la política firmada), claridad organizativa (todo el mundo sabe qué puede hacer y qué no), y comunicación al exterior (clientes y partners ven que la empresa adopta IA con criterio).
Ejemplo concreto
Una asesoría contable de Madrid con 22 personas redactó su política de uso de IA en 8 páginas durante una jornada de trabajo conjunta entre dirección, abogado externo y responsable de TI. Incluía lista de herramientas autorizadas (ChatGPT Business, Microsoft Copilot, Claude Team), lista explícita de datos que nunca se pegan en IA externa (DNI completos de clientes, datos económicos identificables, contraseñas), procedimiento de revisión para correos a cliente generados por IA, y formación obligatoria de 2 horas para todo el equipo. La política fue firmada por cada empleado al activar la cuenta empresarial. Tres meses después se identificó una infracción menor que se resolvió con una conversación educativa, sin escalada.