Modelo open-weight (de pesos abiertos)
Un modelo open-weight es un modelo de IA cuyos parámetros entrenados (los "pesos") están disponibles públicamente y se pueden descargar, ejecutar localmente y modificar. No es lo mismo que open-source completo (que incluye datos y código de entrenamiento), pero permite a una empresa controlar el modelo en sus propios servidores. Los principales son Llama (Meta), Mistral, Qwen (Alibaba), DeepSeek y Gemma (Google).
Definición rápida
Un modelo open-weight es un modelo de IA cuyos parámetros entrenados (los "pesos") están disponibles públicamente y se pueden descargar, ejecutar localmente y modificar. No es lo mismo que open-source completo (que incluye datos y código de entrenamiento), pero permite a una empresa controlar el modelo en sus propios servidores. Los principales son Llama (Meta), Mistral, Qwen (Alibaba), DeepSeek y Gemma (Google).
Explicación ampliada
Por qué importa para tu empresa
Para la mayoría de pymes españolas, los modelos open-weight no son la primera opción: requieren infraestructura propia, conocimiento técnico y costes fijos en hardware. Pero conocer el término es importante por dos razones. Primero, porque cuando se hable de "soberanía digital europea" o "alternativa europea a OpenAI" se está hablando de Mistral. Segundo, porque algún día concreto, una empresa con datos sensibles puede tener que evaluar si paga más por un modelo cerrado o invierte en infraestructura para correr un open-weight con sus datos sin salir del perímetro.
Ejemplo concreto
Un despacho de abogados de Madrid con 40 abogados y datos especialmente sensibles (procesos penales con menores, divorcios contenciosos) decidió no usar APIs de IA externas. Compró un servidor con 2 GPUs de 80 GB y despliegó Llama 4 70B con un sistema RAG sobre su biblioteca de jurisprudencia. La inversión inicial fue de 22.000 euros y el despliegue lleva tres meses. La calidad es notablemente inferior a Claude o GPT-5.5 pero suficiente para resumir, buscar precedentes y preparar primeras versiones de escritos. Los datos nunca salen del despacho. La dirección considera que la calidad menor compensa por el riesgo legal evitado.