IA de riesgo limitado y deber de transparencia
El AI Act clasifica ciertos sistemas como de riesgo limitado, sujetos sobre todo a obligaciones de transparencia: informar a las personas de que interactúan con una IA (chatbots), o de que un contenido ha sido generado o manipulado artificialmente (texto, imagen, audio, vídeo sintéticos). Afecta a usos muy comunes en empresas, no solo a casos exóticos.
Definición rápida
El AI Act clasifica ciertos sistemas como de riesgo limitado, sujetos sobre todo a obligaciones de transparencia: informar a las personas de que interactúan con una IA (chatbots), o de que un contenido ha sido generado o manipulado artificialmente (texto, imagen, audio, vídeo sintéticos). Afecta a usos muy comunes en empresas, no solo a casos exóticos.
Explicación ampliada
Por qué importa para tu empresa
Para una empresa, el deber de transparencia de la IA de riesgo limitado afecta a usos tan comunes como un chatbot o el contenido generado para marketing, y se incumple casi siempre por desconocimiento, no por intención. La regla práctica: inventariar dónde se interactúa con IA o se publica contenido sintético, añadir avisos y etiquetado claros (es un asistente automático; contenido generado con IA), y formar al personal de marketing y atención en esta obligación. Es de cumplimiento barato y de incumplimiento evitable.
Ejemplo concreto
Una empresa usaba un asistente conversacional en su web que no se identificaba como IA y generaba imágenes con IA para campañas sin señalarlas. No había mala fe: nadie sabía que el AI Act exigía transparencia en esos casos de riesgo limitado. Una revisión lo detectó. La solución fue sencilla y de bajo coste: el chatbot pasó a identificarse claramente como asistente automático al inicio de cada conversación, el contenido generado con IA se etiquetó, y se formó a los equipos de atención y marketing en cuándo aplica el deber de transparencia para no reincidir.