IA en salud (sanidad y medicina)
IA en salud es el conjunto de aplicaciones de inteligencia artificial en el sector sanitario: ayuda al diagnóstico por imagen (radiología, dermatología, oftalmología), análisis de informes médicos, asistencia a la prescripción, detección temprana de enfermedades, gestión administrativa hospitalaria. La mayoría de sistemas que apoyan decisiones clínicas son alto riesgo bajo el AI Act y, además, suelen ser dispositivo médico bajo MDR.
Definición rápida
IA en salud es el conjunto de aplicaciones de inteligencia artificial en el sector sanitario: ayuda al diagnóstico por imagen (radiología, dermatología, oftalmología), análisis de informes médicos, asistencia a la prescripción, detección temprana de enfermedades, gestión administrativa hospitalaria. La mayoría de sistemas que apoyan decisiones clínicas son alto riesgo bajo el AI Act y, además, suelen ser dispositivo médico bajo MDR.
Explicación ampliada
Por qué importa para tu empresa
Para una empresa del sector salud (hospital, clínica, aseguradora con servicios médicos, fabricante de dispositivos), la IA en salud abre oportunidades pero exige el camino regulatorio completo. La práctica recomendada: distinguir desde el principio si el caso es clínico (alto riesgo + dispositivo médico) o administrativo (riesgo limitado o mínimo); para casos clínicos, presupuestar 12-24 meses de proceso regulatorio antes de despliegue real; para casos administrativos, la implantación es más rápida pero el RGPD sigue siendo estricto (categorías especiales de datos). El sandbox AESIA está pensado para casos como estos.
Ejemplo concreto
Una clínica privada española quiso desplegar un asistente IA para apoyo a la prescripción y resúmenes de consulta. Tras consultoría regulatoria distinguieron dos sistemas. (1) Asistente de prescripción: alto riesgo + dispositivo médico clase IIa. Ruta: 18 meses de proceso, sandbox AESIA + organismo notificado MDR + AI Act. (2) Transcripción y resumen de consulta para historia clínica: riesgo limitado. Ruta: 4 meses, configuración de proveedor con DPA específico para datos de salud, formación del personal, validación interna. Decisión: lanzar primero la transcripción y planificar el asistente de prescripción para el año siguiente. La transcripción ya estaba dando 30-40 min/día ahorrados a cada facultativo cuando el otro sistema todavía estaba en evaluación.